martes, mayo 11, 2010

Arena en los huesos

He tenido una pesadilla. En situaciones similares me he despertado con los pelos de punta o con un desagradable escalofrío en la nuca, esta vez la sensación era como si mis huesos fueran de arena.

El escenario recurrente también ha cambiado, antes tenia sueños inquietantes con estaciones de tren... ahora se han trasladado a la estación de autobuses, hasta mi subconsciente se ha percatado de la crisis.

Tampoco era yo la protagonista pero sentía vívidamente el pánico de la victima. El protagonista era al mismo tiempo victima y verdugo ya que se trataba, o de dos gemelos afectados por dos tipos distintos de locura, o de un caso de clonación defectuosa. La victima adolecía de una especie de autísmo que le hacía no poder detenerse hasta llegar a su destino que estaba al final del larrrgo, solitario y oscuro pasillo de la estación. Iba andando deprisa cuando ve un a un tipo, igual que él, que carga con media vaca enorme (y sangrienta) andando de arriba a abajo. Justo cuando se está acercando, el pasillo se estrecha y el acelera, el tipo de la media vaca le sigue parsimoniosamente (como en las películas) pero acortando muy ligeramente la distancia (como en las películas).
Queda poco para el final, para llegar a la puerta de salida, pero hay una alambrada cruzada en el pasillo y la victima en su desesperación por pasar se hiere sangrando copiosamente. El tipo de la vaca está casi encima (a estas alturas tengo claro que es bastante caníbal) y cuando va a hincarle el diente a la victima, esta da un acelerón tipo zoom y escapa. Sale a una sombria y solitaria playa llena de papelotes y vasos como si hubiera habido una feria y se esconde debajo de un cartel de papel,al momento llega el caníbal que, casualmente, coge ese cartel sin prestar atención para abrigarse, la victima creyéndose descubierta llora con un aullido lastimero y .... entonces me he despertado aposta porque no deseaba presenciar el final.

He intentado leer un poco porque no quería volver a dormirme pero, en estos meses, he pasado del insomnio al marmotísmo y no he logrado avanzar apenas tres párrafos. Últimamente me encanta soñar, probablemente tenga algo que ver con la astenia primaveral pero mi cabeza bulle de mundos oníricos alucinantes y una pesadillita de nada no va a hacer que me quede despierta... aunque me llene de arena los huesecillos o me produzca escalofríos o me ponga los pelos como escarpias.


La foto pertenece al tiovivo de Le Manège d'Andrea que parece hecho de la materia de los sueños.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Joder Checa, vaya sueños que tienes, que envidia, aunque suene paradójico creo que se puede disfrutar del mundo onírico propio aun en casos desagrablades como este.

David Aenlle.

Pipilota dijo...

Yo sí he(maomeno)disfrutado pero pregunta a las victimas de Freddy Kruger a ver que opiñan ;P

¿Tu no sueñas, David?

¿Escritora o escribidora? dijo...

Uuufff y yo pensaba que soñaba en película... ¡Me ganas pero con creces! ja, ja

Pero se pasa de bien siendo espectadora y participante de historias creadas por una...

Un abrazo

Pipilota dijo...

Si hubiera o hubiese sido la que huía probablemente me habría despertado con los pelos como escarpias en vez de con arena en los huesosos.
Hoy me han contado un par de sueños (Alvaro y Bea) dignos de ser filmados en un corto... manencatau.

Jan dijo...

Quizá deberías hablar con David Lynch, a ver qué se puede hacer.

Pipilota dijo...

Deduzco que te ha gustado mi pesadilla


¿no?

 
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